Allen Iverson, de la cárcel al Hall of Fame

Un talento que siempre estuvo en el ojo del huracán, para lo bueno y para lo malo, con ‘The Answer’, todo se magnifica.

Los días previos a la ceremonia de ingreso al Salón de la Fama de la NBA en la agenda de los elegidos no hay espacio para un respiro. La gala de entrega de las reconocibles chaquetas naranjas es una de las actividades más esperadas. En la edición de 2016 Allen Iverson llegó una hora y media tarde, el acto duraba dos horas. El exjugador dijo que su ausencia se debió a temas familiares.

El estadounidense nunca ha sido una persona que siguiera el orden establecido, pero también ha sufrido muchas injusticias en su vida. A mediados de septiembre grababa su nombre entre los elegidos para unirse al ‘Hall of Fame’, el máximo honor para los jugadores de NBA. Sin embargo un par de décadas atrás estuvo en la cárcel.

Una pelea en la bolera Sparetimes de Hampton pudo haber dejado fuera del baloncesto a Iverson. La reyerta en cuestión se produjo el día de San Valentín de 1993. Una discusión entre los amigos negros de Allen Iverson y un grupo de clientes blancos de Poquoson, un pueblo con tradición racista según el propio jugador, derivó en una batalla campal y entre otras consecuencias, una mujer herida. Iverson declaró no haber participado en la pelea pero se le juzgó, junto a sus amigos, como a un adulto (teniendo 17 años). Se les condenó a tres lustros de cárcel. Iverson acabó cumpliendo cuatro meses de prisión en un correccional gracias a un indulto por parte del gobernador de Virginia.

Iverson en un juicio | Newsday
Iverson en un juicio | Newsday

Más allá de la implicación de Iverson, la historia alcanzó una amplia repercusión en Estados Unidos debido a que solo se detuvo y juzgó a los jóvenes negros que participaron en la pelea, mientras que los blancos salieron indemnes, siendo ellos quienes la provocaron como se demostró más adelante. En una grabación se aprecia a Allen abandonar el local cuando se empiezan a producir las agresiones.

La estancia en la cárcel fue dramática para Iverson. No pensaba que fuera a pasar tanto tiempo allí. Sentía que su carrera como profesional del deporte había acabado. El que para muchos era el elegido un año antes, cuando conquistó el campeonato estatal, con el Instituto Bethel, de baloncesto y de fútbol americano siendo la estrella en ambos equipos, ahora estaba entre rejas y maltratado por la justicia por un tema racial. Una entrevista con Tom Brokaw, en la que contaba su historia permitió que la gente tomara conciencia de la barbarie jurídica y el gobernador decidió indultarlo. Todos menos los ojeadores, tanto de fútbol como de baloncesto, de las universidades. Para Iverson la vida nunca fue fácil en su niñez y por eso se sentía frustrado porque verdaderamente creía que había perdido la oportunidad de triunfar la vida que había ideado desde pequeño.

Iverson en el juicio | NPR
Iverson en el juicio | NPR

Cuando era niño creció sin la figura paterna, su padre era carne de prisiones, y con una madre que se pluriempleaba para poder dar de comer a su familia. Una comida que a veces no llegaba, al igual que a veces no llegaba la luz o el agua, pero nuestro protagonista lo veía con normalidad. Cómo él mismo afirma en el documental sobre su vida, si no fuera por la protección y el ejemplo que recibió por parte de Gary D. Moore, su primer entrenador en el colegio, no habría llegado a nada. ‘Mo’, como así le llaman, se entregó al chico, según sus declaraciones afirmó: “Sentí que Dios me envió a Allen para que le mostrara el camino y no acabara como la mayoría de chicos del barrio. Muchos chicos no podrían aguantar media hora lo que él tuvo que vivir cada día”.

El ambiente en las viviendas subvencionadas, donde vivía con su madre, era poco favorable y debido a ello decidió mudarse con Moore. Fue entonces cuando sus resultados académicos mejoraron y consiguió cumplir los objetivos de graduarse en el instituto.

Tras la puesta en libertad y no recibir ninguna carta de reclutamiento para alguna universidad, la madre decidida, convenció a John Thompson, entrenador de la universidad de Georgetown. “Como padre y afroamericano pude conectar con las preocupaciones de su madre y le reclutamos”. Afirmó el entrenador.

Allen Iverson en un partido dirigido por John Thompson | Getty Images
Allen Iverson en un partido dirigido por John Thompson | Getty Images

Durante su estancia en la universidad, Thompson se convirtió en su ídolo, su héroe y en un padre para él. Ambos disfrutaban de un respeto y admiración mutua. “Cuando mi aptitud no era la correcta en la Universidad y sabía lo que se había arriesgado al llevarme allí, me preguntaba a solas que si verdaderamente quería volver al gueto y todo lo que ello significa y automáticamente me ponía las pilas”.
Con la camiseta de los Hoyas, Iverson ganó el premio al mejor defensor del año en la Conferencia Este en dos ocasiones, fue elegido rookie del año de la Conferencia en 1995 e incluido en el mejor quinteto en 1996. Ganó la medalla de oro en la Universiada de 1995 en Japón. En ella, Iverson lideró al combinado norteamericano en anotación y en asistencias, promediando 16,7 puntos por partido y 6,1 asistencias. Como jugador de primer año, promedió 20,4 puntos y 4,5 asistencias por encuentro. En su año sophomore, fue nombrado integrante del primer equipo del All-America por Associated Press. Aquel año lideró a la Universidad de Georgetown en anotación con 25 puntos por partido, en asistencias con 4,7 y en robos de balón con 3,35, además de jugar como titular 66 de los 67 partidos que disputó. Iverson se marchó a la NBA como máximo anotador de la historia de su universidad. Y para el recuerdo su duelo con Ray Allen.

Allen y Iverson en el campeonato universitario | Getty Images
Allen y Iverson en el campeonato universitario | Getty Images

Aunque su mentor en la universidad le desaconsejó entrar en la NBA ese año decidió apoyarle en su decisión y Allen Iverson serían elegidos en la primera posición del Draft de 1996 por los Sixers. Con su 1,83 centímetros de altura se convirtió en el jugador más bajo en ser elegido número uno. Debido a que la situación de su familia empeoraba, ya que una de sus hermanas cayó enferma y necesitaba cuidados médicos, la joven estrella no tuvo otra salida que comenzar a jugar profesionalmente antes de graduarse.

Sin duda 1996 año fue especial para ‘The Answer’, además del salto a la liga firmó un contrato con Reebok, ese fue el inicio de un cambio en la moda NBA. Todd Krinsky, vicepresidente de la marca deportiva, dijo que no iban a cambiar nada del jugador ya que la esencial del mismo marcaría tendencia”.

Iverson posando en el Draft de 1996 | FOX
Iverson posando en el Draft de 1996 | FOX

Debut soñado

Pronto se convirtió en uno de los mejores bases de la liga, ganando los premios de rookie del mes de noviembre y abril, y posteriormente el rookie del año. También formó parte del mejor quinteto de rookies de la temporada. Lideró a los Sixers con 23,5 puntos por partido (sexto en la NBA), 7,5 asistencias (undécimo) y 2,07 robos de balón (séptimo) en 40,1 minutos de juego (octavo), así como a los rookies en dichas categorías estadísticas. A pesar de lanzar con un porcentaje del 41,6 en tiros de campo, fue capaz de anotar 155 triples y obtener un 34,1% de acierto. En sus últimos ocho partidos de temporada regular, Iverson promedió 39 puntos incluyendo cuatro partidos con 40 o más puntos y siendo el único rookie en la historia en lograrlo. En la liga se le empezó a conocer como ‘el rompetobillos’ y cuando se calzaba las zapatillas volvía impotentes a los defensores. Incluso al mismísimo Jordan.

Como define Pat Croce, presidente de los Sixers (1996-2001), la llegada del estadounidense al equipo colmó a la franquicia de energía y felicidad desde su llegada. “Allen Iverson aportó una mentalidad de juego con garra. Tirarse al suelo, sudar, llorar, sangrar. A Philadelphia le gustaba eso”. Sentenció Croce en una entrevista.

La imagen lo es todo

Para el exjugador la imagen define como juegas. Sus tatuajes, trenzas africanas y vestimenta fueron pioneras. Pero ese atrevimiento también le trajo muchas críticas, la mayoría tenían que ver con la influencia que podría llegar a tener sobre los niños. El comisionado, con David Stern a la cabeza, “legisló” un código de vestimenta. Con esta norma, los jugadores fuera de la pista deberán llevar ropa de estilo formal. No más cadenas, colgantes, medallones, pañuelos, etc. Años más adelante seguiría teniendo problemas ligados al Hip Hop. Intentó publicar un álbum de rap titulado 40 Bars. Sin embargo, tras ser criticado por sus polémicas letras, finalmente decidió no sacarlo al mercado. El presidente del comisionado y asociaciones feministas fueron los más duros con él.

Iverson en un anuncio de rbk | Getty Images
Iverson en un anuncio de rbk | Getty Images

En su segundo año en la franquicia ficharon a Larry Brown como entrenador jefe. Para ganar necesitaban a un entrenador de talento que consiguiera fomentar el crecimiento de el jugador franquicia. “Ambos eran de enorme talento, de enorme sensibilidad, muy testarudos, que provienen de dos mundos diferentes. Doo-wop frente a Hip Hop”. Afirmaba el presidente de la franquicia. La relación no comenzó muy bien. El base siempre iba a la contra del entrenador y faltaba a varios entrenamientos, por lo que era sancionado. Para el entrenador: “Las cosas que pasan cuando tienes trato con Iverson … nadie te entrena para eso”. Esta actitud chulesca estaba influida por el cambio económico que sufrió. Como él mismo dijo para una entrevista, no supo llevar muy bien verse rico de un día para otro tras 20 años de pobreza.

En la tercera temporada de Iverson siendo entrenado por Brown estuvo a punto de salir de la franquicia por su comportamiento. Al final de temporada sería ganador del trofeo MVP de la temporada. Tras una conversación con Croce en la que le explicó que había perdido la confianza para muchos directivos sus números mejoraron llevó al equipo a la final de la NBA. “Siempre consideré al baloncesto como un deporte solamente. Nunca lo valoré como un negocio, y lo descubrí a base de errores, pero al menos los reconocí antes de que fuera tarde”, sentenció ‘The Answer’ en su discurso al recoger el premio.

Esa temporada los 76ers comenzaron con un récord de 10-0. Todo el mundo tenía una camiseta del ‘3’. En el partido de All Stars los aficionados perdieron la cabeza con el papel que estaba desarrollando el de Virginia, fue el MVP de la noche. Sus promedios en temporada regular ascendieron a 31,1 puntos, desde Jordan nadie había superado más de 30 unidades por partido. Además de ser su segundo título de máximo anotador. También consiguió aportar 4,6 asistencias, 3,8 rebotes, 2,5 robos de balón (líder en la NBA) y 42 minutos de juego en los 77 partidos que disputó.

Los Sixers eliminaron a los Pacers en primera ronda antes de enfrentarse a los Raptors de Vince Carter en la primera temporada sin McGrady. La eliminatoria se disputó hasta los últimos compases del séptimo partido. Tras vencer en el último partido de las finales de conferencia a los Bucks llegaron a las finales contra los Lakers de Bryant y O’ Neal que no habían perdido aún en la postemporada. En el primer partido, Iverson anotó 48 puntos y los 76ers ganaron el encuentro sorprendentemente. Pero los siguientes cuatro partido los perdieron y los Lakers se convirtieron en campeones por segundo año consecutivo.

Iverson en el partido uno de las finalas de 2001| AMSport
Iverson en el partido uno de las finales de 2001| AMSport

Tras esta temporada tan lúcida, la sombra se volvió a posar sobre su figura y volvió a tener problemas con la justicia por violencia de género. A partir de aquí la carrera de la estrella comenzó a caer ante la expectación de todo el mundo. Con Iverson todo se magnifica.

“We’re in here talking about practice”

Este exageración se ve ejemplificada en la famosa rueda de prensa en la que explota. “Los medios te alzan para luego lanzarte, es la naturaleza de un juego mediático”. Dicha conferencia con los medios se realizó tras una reunión con unos directivos para saber si lo traspasarían o no ya que había muchos rumores. Iverson venía de jugar una buena temporada pero no cumplieron los objetivos y anímicamente se encontraba deprimido, más aún por la pérdida de su mejor amigo meses antes. Él pensaba que las preguntas iban a ir dirigidas sobre su continuidad en la franquicia pero en vez de eso todas las preguntas eran sobre sus ausencias en entrenamientos. Ante tantas preguntas explotó y comenzó a decir incrédulo: “Estamos hablando de entrenamientos”. No estaba diciendo que el entrenamiento no fuera importante, sino que no paraban de preguntarle sobre eso y no sobre su juego o los rumores de traspaso. Los medios solo utilizaron el corte de ese comentario de Iverson y se vendió la imagen de un jugador vago que le marcó su carrera.

Fin a una era en Philadelphia

Iverson con Anthony en un partido con Nuggets | NBA
Iverson con Anthony en un partido con Nuggets | NBA

A finales de 2006 los traspasaron a Denver y sería el pistoletazo de salida para una maratón de cambios de camisetas de la NBA. Tras temporada y media en los Nuggets. Si en sus 15 partidos disputados esa temporada con los Sixers aportando 24,8 puntos y 7,2 asistencias. sus números ascendieron junto a Carmelo Anthony a 31,2 puntos y 7,3 asistencias. 

En la temporada 2008-2009 fue traspasado a Detroit. Tras una lesión el base comenzó a ser suplente y no lo supo llevar bien. La temporada siguiente recalaría en Memphis donde seguiría siendo suplente y pidió ser declarado agente libre.

Iverson en un partido con Detroit | NBA
Iverson en un partido con Detroit | NBA

El tiempo que estuvo sin equipo se sentía frustrado y eso le hacía infeliz a él y a su familia y estuvo a punto de retirarse. Pero el dos de diciembre volvió a sus orígenes y se convirtió de nuevo en un Sixers. En su presentación declaró que no poder jugar lo estaba matando, porque era lo que más ansiaba en la vida.

Cuando todo parecía que volvía a la normalidad, en marzo de 2010, su hija Messiah fue diagnosticada de una grave enfermedad y el jugador no regresaría con los 76ers esa temporada. Durante los siguientes siete meses Iverson no recibió ninguna oferta de contrato por parte de ningún otro equipo de NBA por lo que firmó por el Besiktas turco. Tras jugar diez partidos, sufrió una lesión de rodilla y volvió a recibir tratamientos a Estado Unidos pero jamás regresaría a Turquía para jugar. El 30 de octubre de 2013 se retiraría oficialmente. En el Wells Fargo Centre cuelga la camiseta de Iverson con el ‘3’, dorsal retirado por la franquicia.

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